Simplemente no sabía que hacer
en el momento de la llegada,
hasta en el momento justo
no sabes como actuar.
Tampoco sabría decir
el sentimiento que hay en mí,
solo decir que no sé vivir
si no es sin ti.
Si tus ojos no expresan
la gratitud que me interesa,
te dedicas a putear
aunque no llegues a ningún lugar.
Nunca encontré dónde sentirme a gusto,
solo sentía ser un estorbo
que no iba pegado a nada,
estaba sola ante la batalla.
Y es cuando pienso,
¡coño!,cojo el camino difícil
en el que pierdo ganas
y me quiero sumergir.
Quédate a mi lado,
que tú y yo vamos a disfrutar
de la vida de duro caminar,
aunque no seamos capaces de resucitar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario