pero no de declararnos,
de hasta los huesos besarnos
y no soltarnos.
Queríamos dormir juntos,
abrazarnos,
y si surgía,
leernos los labios.
Anoche nos hubiésemos extinguido
si por ganas de comernos hubiera sido,
nos hubiésemos olvidado de pesadillas
si contigo hubiera dormido.
Hablaba contigo
mientras cerraba los ojos
y te imaginaba,
conmigo.
A mi lado mirándome,
mano en la costilla,
los pies helados
y sonrisa de enamorado.
A tu lado tirada,
rostro en el pecho,
caricia en la cama
y sonrisa de enamorada.
Anoche,
que esconderíamos pianos
para que no lloviesen,
para no separarnos.
Esta noche no sé de ti,
ya no hay abrazos,
ya no hay ''contigos'',
todo es amargo.
Ya no sueño con tus labios,
ya no sueño a tu lado,
ya no sueño con tu cara,
ya no puedo dormir en mi cama.
Te escribo
para no olvidarte,
te escribo
para acordarme.
No olvidar tu dulzura
y la forma de tratarme,
acordarme de mis sueños
y que un día los cortaste.
Me ha llovido ácido,
porque los pianos matan,
y yo no estoy muerta,
sólo me has quemado.
