distintos pero iguales,
¿Y quién lo cree?
Porque parece que nadie.
Personalmente opino,
que no hace falta ser cristiano
para querernos como iguales,
que la vida da muchas vueltas
y pronto nos necesitaremos.
Por qué tanta distinción
entre gorda o flaca,
quién decide qué es cada una,
quién inventaría esa palabra.
Por qué distinguir
entre sevillanas o malagueñas,
si al final todos hablamos,
todos comemos,
joder,
todos cagamos.
Somos todos personas,
recalco,
todos con virtudes,
distintas,
pero virtudes,
y sobre todo,
todos tenemos defectos,
ninguno nos libramos.
Estoy cansada,
de que este mundo mueva tanta mierda,
de que tire tanta mierda,
escupa mierda
y siga vomitando mierda.
Yo no soy nadie,
para determinar la guapura,
el dinero
ni la inteligencia de alguien.
Pero es que ni yo
ni vosotros sois nadie.
Al igual que no somos nadie
para decir quién puede o no
subir a un escenario,
quién tiene capacidad o no
de subir una montaña,
o quién debe llorar o no
en ciertos momentos.
No somos nadie
a la vez que
todos somos alguien,
y todos esos alguien
nos metemos mierda
de todos y para todos,
y no nos damos cuenta,
de que todos necesitamos
de todos y para todo.
Y mi pregunta ahora es,
si seguimos así,
¿Dónde acabaremos?
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