libertad,
y no sé que más cantarte
para que salgas del bosque de frialdad.
Anhelo tu poesía,
la persona que hacías en mí
cuando te acercabas,
al acercarte nunca te veía.
Ha salido una sonrisa
de la pequeña brisa
que dejó tu corazón,
al menos algo sin dolor.
Aunque no he acabado de encontrarte
y puede que aún no te conozca,
así que te dejo ser el arte
que me puso la corona.
Inicialmente,ni lo pensé
y me encuentro a tu lado sentada
con una mirada
de querer saber.
Así me pareces más,
más que un niñato
con sueños dorados
y sin mirar atrás.
Eres una pequeña alegría
que me hace pensar
en una vida algo más real,
vuelve a mirar.
No pienses que soy una pequeñina,
soy una tía más,
puede que un poco peculiar
pero sin fin de nada mostrar.
Cierto,podrías gustarme
y buscar algo de verdad,
pero me gustaría más en el siglo XX
con una poesía por la que luchar.
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