es lo que el cuerpo necesita.
Teclea,hijo,que echaba eso de menos,
quejarte riéndote,
añoraba ese sentimiento.
Aunque he de decir que le pierdo
cuando coge la guitarra
y se mete en el ritmo,
pero también confieso
que yo me pierdo en su cuerpo
cuando me mete en sus sueños.
Me encanta algo,
pero no sé si es el aspecto desaliñado,
lo poco arreglado
o la sonrisilla traviesa
en cada cruce de miradas.
Y lo vive,
aunque no tenga la luz,
suena que da gusta
e influye también
en la iluminación del escenario.
¿Por qué vas a por otra caña?
Me divertía meterme contigo
y con tu aspecto vitamínico
aunque de tan poca energía.
Hiciste lo mejor,
¿Por qué me lo presentaste?
Te querías librar de mí,
acéptalo,
porque nunca lo negaste.
Vuelve,
que te echan de menos
y qué más quieres,
eres un alma viva,
libre y llena de placeres.
Pero,
he de decir que a veces,
pierdo la cuenta
del tiempo de la canción
entre beso y beso.
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