Recupera el valor que olvidaste,
todos los besos que daste
y diferencia,
todas y cada una de tus carencias.
Después dime,
que no he estado cada día que mi nombre pronunciaste,
y que no te besé cuando todo en cara me echaste.
Aprende de las oportunidades que dejaste pasar,
de las cartas que enviaste a ningún lugar,
y de los gritos por no saber hablar.
Mueve tu mano,
estira aunque sea un poco el dedo..,
pero no digas en vano
que a todos ayudaste.
No hay comentarios:
Publicar un comentario