Como una mañana de verano,
eres tú cuando me quieres
o como un día dulce de playa.
Pero cuando no me quieres,
eres como la más dolorosa herida,
como el sabor más amargo.
Cuando me necesitas,
vienes con cariños de amor,
y cuando no,
vienes con repelente de personas.
Tengo que decirte:
o me vienes con mimos
o coge la puerta,
hay muchas para darle por culo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario