Las rayas me tienen triste,
y los lunares,
aparentemente alegre.
No es la feria
un fuerte
que te quite lo que sientes
con sevillanas y alcohol fuerte.
Las rayas no me alegran,
pues,
tantas cosas recuerdan
que ya no quiero ni verlas.
Rayas de droga,
rayas de los presos,
rayas en las sábanas de tu cama,
rayas en el pañuelo
que te pones en el cuello.
Rayas en mis ojos
cuando llorar quiero.
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