sábado, 3 de mayo de 2014

Tonta fui

Fui capaz,
por una vez,
de decirte que no,
y allí me quedé,
sin querer sentir
lo que es no saber vivir.

Y aún te espero,
escribiendo sin esmero,
sin ganas de ningún juego
en el que sufrir sea lo primero.

Y como dice el Kanka:
''Yo que nunca supe llegar a mi hora,
hoy me quedé esperándote''.
Y a las cuatro y media de la tarde
de un día de desastre,
se cumplió esta frase.

1 comentario:

  1. Perfecta y preciosa, preciosa. Sin bromas, he sentido un escalofrío. Decir que no a quien sólo deseas sí o sí, es como firmar la propia muerte. Besitos.

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