Sentir que la escritura
no es mi fuerte,
ni quizás mi fuente
de energía.
Harta ando ya
de lo normal.
De los secretos en casa,
las miradas en clase y
los insultos en la calle.
¿Hay derecho a ello?
Vamos,me pregunto.
Derecho de igualdad,
tanto el sentir
como para hablar.
Anímate conmigo,
y déjate de quejas,
te alejas
y no mueves mano,amigo.
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