Otra vez,
conseguí sentir el cariño.
Quizás fue el invierno
o sólo el veneno
que me serviste en la copa de hielo.
Vente a dormir conmigo,
siente lo que es un abrigo.
Enrédate en las sábanas
como si fuera domingo.
La primavera
de ti me aleja,
y también la sangre altera,
¿no?
Pues ella me alejó de ti,
y a tu lado descubrí
que el mundo es muy amplio
para poder vivir.
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